Metodología
Un proceso medido al detalle
Primero realizamos una inspección completa del jardín para detectar las zonas más afectadas y comprobar el estado del sistema de riego. A continuación, llevamos a cabo un desbroce general, eliminando malas hierbas y exceso de vegetación que invadía césped y parterres.
Seguidamente, se procedió al saneado y nivelación del césped, corrigiendo las zonas secas y equilibrando el crecimiento para recuperar una superficie uniforme. Paralelamente, revisamos la vegetación existente, realizando podas y retirando las plantas más debilitadas para favorecer su recuperación.
Por último, se identificaron y repararon los fallos del sistema de riego, asegurando un funcionamiento adecuado y una correcta distribución del agua. Con todo ello, el jardín recuperó un aspecto ordenado, saludable y mucho más fácil de mantener.
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01
Desbroce y retirada de malas hierbas en césped y parterres.
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02
Saneado y nivelación del césped para recuperar un aspecto uniforme.
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03
Revisión y acondicionamiento de la vegetación existente, con poda y limpieza de plantas debilitadas.
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04
Detección y reparación de fallos en el sistema de riego para asegurar un riego correcto.